jueves, 28 de marzo de 2019

Mi experiencia con Célebre Editorial


No son pocas las vueltas que he dado desde que decidiera buscar un editor por Barcelona. A la vuelta a mi tierra natal, después de pasar seis años viviendo en Zaragoza, me propuse subsanar algunos errores que cometí anteriormente por novato.
¿Objetivo? Empezar de nuevo. Comenzar con mejores condiciones, buscar un editor que apostara por mi y mis obras, sin embargo, tras cuatro años mandando correos y cartas de presentación, muchas son las puertas que se cerraron. Pensándolo bien, quizá estas nunca estuvieron abiertas para mi.
Un buen día, navegando por aquella red social que poco me agradaba pero me entretenía, encontré un mensaje de unos señores, decían ser editorial Célebre y buscaban autores.



No me decidí al momento, tuve mi dudas en si quería enviarles un manuscrito para someterlo a valoración, y es que no han sido pocos los palos que me he llevado anteriormente con otras editoriales que saben bien como embaucar al necesitado, lanzando cantos de sirena que son como un faro de esperanza en un mar de dudas.
No tenían página web, no tenían catalogo… Ni siquiera habían comenzado a distribuir. Aquello me suscitó cierta desconfianza. La misma desconfianza que habrán tenido conmigo las editoriales más veteranas, las mismas que al leer tu nombre no leen sinónimo de fama y el titulo de tu obra no les hace vibrar los tímpanos al pronunciarlo como lo haría una cascada de monedas.

Autor novel, no eres famoso ni vendible, vuelve cuando si lo seas”, ese es el sonido que hacen las puertas editoriales cuando se cierran ante nuestras narices.
No podía heredar esos términos en mi lenguaje. Yo quería remar y ellos tenían el barco. El dique no permanecería seco durante mucho tiempo. Si no me aventuraba a navegar por aquellas aguas nunca podría ver si hay tierra más allá del horizonte.
Decidido pues, agarré mi petate que eran mis manuscritos y solicité subir a bordo. Lo que vendría después resultaría ser una sorpresa tras otras.



Con un niño de apenas unas semanas viviendo en casa, la nueva alegría del hogar condicionaba hasta la más simple rutina.
El teléfono sonó. Recibí una llamada de un número desconocido, pero mi hijo tomaba su biberón, no tenía tiempo de atender llamadas, la mayoría comerciales. Pero al cabo de unos segundos después, aquel número de teléfono me dejó una nota de audio. Algo raro y extraño acababa de ocurrir dentro de mi cotidianidad.
Aquel audio pertenecía a un señor de la editorial Célebre y me anunció su interés por editar mi obra. Me comunicó la imperiosa necesidad de hablar por teléfono.
Sentí una exaltación y llamé a mi mujer para que se hiciera cargo de nuestro hijo, de esta manera pude contactar por teléfono con la editorial y manifestar tanto la voluntad como el interés. Éste fue el primero de los moldes que rompería Célebre en relación a su trato con los autores: la cercanía.



Dije que si, y al poco (no recuerdo el tiempo exacto) me encontraba con un borrador del contrato. Tenía más clausulas que agujeros tiene un queso suizo, me asustó, pero aquellas clausulas albergaban información y detalles interesantísimos. Reconozco que algunas sonaban suculentas y ambiciosas, y estarían ahí como futura posibilidad.



Pero por más que leía y releía, no encontraba las palabras “Coedición” ni “Autoedición”. Nada de primeros plazos ni pagos por parte del autor. Solo hubo una clausula que me indicaba que aquel contrato se escribió en base a la edición convencional. “¿Dónde está la trampa? Leelo todo otra vez, David, y se minucioso con la lectura”, me dije.
No la hubo, ni trampa ni cartón, solo clausulas, unas exigían y otras ofrecían.
Tras varias dudas resueltas por teléfono, tomé la decisión de editar con ellos. Finalmente supe que lo publicarían bajo edición convencional, sin embargo y estando de acuerdo con esto que diré, “convencional” no iba a resultar sinónimo de “comodidad”.



Diría que el autor novel es una persona que espera que la editorial cargue con todo mientras él, como autor, se queda de brazos cruzados esperando que se lo cocinen al gusto. Pero la realidad es esta: La edición es un negocio, el libro es el producto y el autor es la “marca” del producto.
Firmé contrato sabiendo que me entregaba a la causa, que requerirían mi presencia para presentaciones, firma de libros y eventos varios. Pero acepte trabajar de buen grado.

Los siguientes días tuve el teléfono echando humo, como quien dice.
Una vez firmado contrato, el manuscrito pasó a manos del corrector, y mientras el hombre hizo su trabajo tuve unas intensas charlas con el diseñador de portada.
La cubierta y contraportada se hicieron desde cero, de forma personalizada y reflejada de tal manera que transmitiera la esencia del libro. Para ello, tuve que dar toda la información posible para que lo pudiera plasmar.
El trabajo quedo estupendo, y pude ver los bocetos previamente por si era necesario realizar algún cambio. La portada quedó lista en tan solo unas horas, de una calidad estupenda que ganaría enteros al verlo impreso.




Sentir que fui participe de su diseño, manteniendo conversaciones por vía telefónica, era algo que no me había brindado ninguna editorial previamente. Para Célebre, el diseño de una buena cubierta era vital, algo en lo que estaba más que de acuerdo.



Una vez decidida la cubierta llegó el manuscrito corregido para supervisarlo. Recordé las experiencias pasadas y supe que no tardaría en darle el vistobueno. Error. Lo que me entregó el corrector no era nada en comparación con los tratos anteriores.
El texto había sido corregido pero no modificado. En su lugar encontré palabras marcadas en rojo y anotaciones por parte del corrector indicando por qué estaba mal y cuál sería el texto correcto bajo su criterio.
Fue increíble ver que página tras página había anotaciones escritas, algunas corrigiendo, otras recomendando, pero todo aquello me indicó que hubo una lectura minuciosa en cada párrafo y en cada línea, buscando errores para sacar el mejor producto posible.

Lo que pensé que tardaría media tarde en llevar a cabo me llevó unos días, pero finalmente conseguí entregarlo en la mayor brevedad que me fue posible.
Mientras se diseñaba la portada y se corregía el manuscrito, entre la editorial y yo pusimos en marcha los engranajes que le darían a la obra una buena promoción. Un evento, un ritual: la presentación.





Para Célebre era indiscutible que tuviera lugar una presentación antes de lanzar el libro a la venta, con lo que me comprometí a buscar un espacio publico donde organizar el evento.
Moviéndome un poco, mandando algunos correos y llamando otras veces, conseguimos que el ayuntamiento de Badia nos cediera la sala de actos de la biblioteca municipal.
Fijamos una fecha y echamos una solicitud de reserva en el ayuntamiento. Una vez establecido, solo quedó terminar la cubierta completa y confirmar la maquetación de la obra por mi parte.
El libro había alcanzado su diseño final y di luz verde para su producción. Solo había que esperar a que llegara el día para presentarlo al mundo.

Mientras iban pasando los días, fui testigo de cómo la editorial iba cosechando algunos éxitos: entrevistas en la radio, apariciones en la televisión municipal… Despertaron el interés de las distribuidoras y consiguieron firmar algunos acuerdos. Todo ese crecimiento hizo que me sintiera afortunado de haber tomado la decisión de subir a bordo.

Llegó el día de la presentación y me acompañaron dos editores (las caras más visibles de Célebre) y acudieron tres regidores del ayuntamiento.
No solo acudieron amigos y familiares, conseguimos incluso despertar la curiosidad de personas anónimas que asistieron al evento.



Presentamos LA JOVEN BRUJA DE LAS ESTRELLAS con nuestras mejores palabras y nuestros mejores dotes para la elocuencia. Hubo batería de preguntas y respuestas, algunas de ellas fueron muy buenas preguntas… Hubo venta de libros y firmas y, en definitiva, fue un día maravilloso. Aquel sábado 16 de Febrero de 2019 lo tengo enmarcado en mis efemérides como un día de éxito y satisfacción personal. Una experiencia que firmo por volver a vivir.



La presentación acabó y cada cual se fue por su lado, pero a diferencia de otras editorial de autoedición, aquí no existió un “hasta más ver”. Aun mantengo conversación telefónica, no con tanta intensidad como al principio, pero en menos de un mes desde la presentación del libro, ya he tenido otras sorpresas más. Sorpresas que espero pueda mostrar en breve en este blog.

Concluyendo, mi experiencia con Célebre ha sido buenísima y tremenda. Nada que ver con otros tratos anteriores y ellos lo saben: saben que en el mundo editorial existen muchas carencias y quieren subsanarlo.
Célebre empieza dando un apoyo tremendo al autor novel y ven que existe gente con mucho talento. El trato es muy cercano y ofrecen una visión de futuro de cara a comerciar con la obra como ninguna.

Célebre trabaja a destajo y se de buena mano que andan muy liados entre eventos y presentaciones, valoraciones y correcciones, pero yo como autor también tendré trabajo con ellos pero no me importa, llevo años queriendo trabajar junto a una editorial y por fin lo he conseguido.

Es incierto saber qué ocurrirá en los próximos meses pero por ahora, LA JOVEN BRUJA DE LAS ESTRELLAS arranca muy, pero que muy bien. Mucho mejor de lo que jamás le ha ido durante años y todo gracias al apoyo de esta editorial que, como yo, creen en la obra.

Haciendo retrospectiva al escribir este artículo, en mi cabeza siempre suena la misma frase: VINE A CÉLEBRE PARA QUEDARME.




miércoles, 13 de febrero de 2019

Presentación oficial de mi libro y nueva oportunidad

Ha sido largo, ha sido tedioso pero por fin lo he conseguido: desde que regresé de Zaragoza en 2014 quise publicar con una editorial de Barcelona y ahora veré cumplida mi meta.

El próximo Sábado 16 de Febrero de 2019 celebraremos la presentación oficial de "La Joven Bruja de las Estrellas" en un acto que, espero, tenga buena acogida.

Presentación oficial

 Esta novela vio la luz en su día bajo autoedición y tuvo un nulo apoyo promocional, añadiendo además mi enorme desconocimiento del mundo literario que recién se abrió para mi: No hubo presentación, no hubo una gran difusión...
La novela fue un éxito entre amigos y familiares que vieron potencial en esta obra catalogada como novela corta, de hecho nunca he dejado de creer en ella y en lo que escribí, así que sentí que durante años, se había estado desaprovechando también por mi negativa a buscarle un lugar entre las editoras (no fueron pocas las que la rechazaron y otras tanto que nunca recibí respuesta, y eso merma los ánimos).

Al final encontré Célebre Editorial en un post publicitario en Facebook buscando manuscritos, probé suerte y BINGO, recibí noticias muy positivas.

He querido ser cauto a la hora de querer escribir sobre esta nueva oportunidad en mi blog, pero a escasos días de celebrar una presentación con garantías editoriales, ya va siendo hora que retome las cosas donde las dejé y lo vaya poniendo al día, ya que siento que esta vez publico para quedarme y tengo esperanzas de poder avanzar en mi carrera como escritor.

portada completa de la nueva La Joven Bruja de las Estrellas


Si estas leyendo esto y eres de Barcelona o alrededores, estas invitado a la presentación, la entrada es gratuita.

jueves, 23 de agosto de 2018

Libertad de expresión - que es y cómo usarlo



Bienvenidos a un tutorial sobre la libertad de expersión, acá les mostraré cómo utilizarlo debidamente además de conocer sus conceptos (lease con voz latina, como los tutoriales de Youtube)


Ultimamente venimos haciendo uso de la llamada “libertad” y “Expresión”, conceptos que se plantean unidos aunque nos empeñamos en verlos por separado. Dicho de otro modo, creemos tener el libertinaje de decir lo que nos plazca y creer que eso es un derecho universal.
Pues de otro modo (al verlo como concepto unido) vendría a decirnos que existe una libertad para expresar nuestros pensamientos e ideologías por medio de la palabra o el papel y siendo difundido por medios radiofónicos u otros canales de semejante índole (Como por ejemplo, este artículo en este canal, sujeto a la libertad de expresión)


Sin embargo existe otro concepto ligado a la libertad de expresión y del cual parecemos desconocer: la libertad de pensamiento.
Al ser individuos completos capaces de tomar nuestras propias decisiones también tenemos la capacidad (y la facultad) de abrazar nuestros propios conceptos.
Ideas e ideologías varias que definirían nuestra personalidad y perspectiva sobre cómo vemos el mundo. Luego, una vez se ha comprendido ese punto de vista, es cuando se puede difundir mediante la palabra.

Posiblemente estés pensando en propaganda política o manifestaciones de grupos radicales, no te culpo, pero si comprendes plenamente el sentido de la libertad de expresión y pensamiento sabrás que dichos mencionados son los que lo emplean de peor manera.
Para hacer un uso correcto de estos derechos es necesario un tercer elemento: nivel intelectual. Un amplio conocimiento de la materia y del saber, que nos mantenga la mente tranquila y serena, pues es necesario un equilibrio adecuado para que se puedan manifestar correctamente estos pensamientos sin estar atado a las emociones. ¿Y por qué? Porque la libertad de uno acaba donde empieza la del otro. ¿Y esto qué significa? Pues que la llamada libertad de expresión tiene su límite en el respeto.


Todos los seres racionales tiene derecho a manifestarse y el uso de este derecho no puede coaccionar a la del otro y, mucho menos, sentir repudio por el que piense de manera contraria. Lo que es bueno para uno es bueno para todos. Y el que no comparta este principio básico no puede decir que este haciendo uso de su derecho.
Como ya dije, no es lo mismo tener libertad para expresar lo que se piensa, que tomarse la libertad para decir lo primero que se piensa. Menos todavía con la intención de atacar o repudiar a nuestros semejantes. Que la manifestación del pensamiento tiene su objetivo en concienciar a quien escucha, que mediante la palabra o el texto deje un periodo de reflexión al individuo para que pueda hacer uso de la libertad de pensamiento primero y la de expresión después. Pero manteniendo cierto nivel intelectual y el respeto por sus semejantes.


Ya lo hicieron antaño, filósofos como Lao Tse, seguidor del taoísmo plasmado en su obra escrita: Tao Te Ching. El camino a la sabiduría universal tiene diversas ramas y diversos maestros pero todos tenían un mismo objetivo común. Estas obras han trascendido por el tiempo para ser abrazadas por cualquiera que quiera hacer de estos conceptos su estilo de vida. Esto no habría sido posible si no se hubiera empleado correctamente la Libertad de Expresión, asociada a la Libertad de Pensamiento, teniendo su límite en el respeto y que quienes mejor usaron estos derechos fueron personas con un interes intelectual en trascender a través de sus obras, dicho de otro modo: tuvieron un propósito.

martes, 7 de agosto de 2018

Jurassic Park (Libro) - La culminación de la obra maestra


Jurassic Park (Libro) - La culminación de la obra maestra



Es innegable que el filme dirigido por Steven Spielberg, estrenado en 1993, es reconocido hoy día como una auténtica obra maestra de la industria del cine, derrochando magia y espectáculo en lo visual, acompañado de una banda sonora compuesta por John Williams, el mejor compositor del siglo XXI.

¿Pero que ocurre con el libro de Michael Crichton? Nadie habla sobre él…

Llevo 140 páginas leídas y ni siquiera han empezado la visita al parque en los coches autómatas (de los que van por raíl sin haber reparado en gastos).



Lo que voy a contar puede suponer SPOILERS PARA QUIEN NO HAYA LEÍDO EL LIBRO así que si tienes algún interés intelectual en echarle un ojo a la obra de Crichton, recomiendo dejar de leer esta entrada…

El libro comienza con pequeños capítulos independientes protagonizados por diversas personas que más tarde estarán conectadas pero no relacionadas, ni siquiera con la trama principal, y que estos capitulos valen como introducción a lo que nos espera, otorgando desde un principio un halo de misterio (aunque ya sepamos de qué se trata), pero lo verdaderamente sorprendente es que antes de la presentación de Alan Grant y su periplo, ya HAY DINOSAURIOS FUERA DEL PARQUE.
No hemos llegado a la Isla Nubla ni a los fallos de seguridad que se nos narra cómo una niña es atacada por pequeños Compsognatus en una playa (Si, el principio de El Mundo Perdido es el comienzo de Parque Jurásico en el libro).

También nos narra el ingreso a un hospital de Costa Rica sobre un joven obrero que ha sufrido un accidente con una retroexcavadora, pero el doctor sospecha al no ver restos de arena y fuertes lazeraciones y desgarros en la piel que van acompañado de una baba pegajosa y maloliente.



Todas estas historias independientes sirven para ir poniéndonos en situación a pesar de que somos grandes fans de la película. Sin embargo, preparate para ser sorprendido porque el libro cuenta cosas que van mucho más allá del filme.

Por ejemplo, la compañía InGen de las que es propietario John Hammond, fue fundada con intenciones de exploración en el campo de la genética y producción de productos de consumo.
Para hacer de su objetivo una realidad, convenció a sus inversores en las reuniones con dos gestos: en primera instancia les lanzaba una pregunta: “¿Cual sería el equivalente del Walkman de Sony en el campo genético?” Y acto seguido les mostraba una jaula en la que dentro tenía un elefante del tamaño de un gato, clonado y alterado geneticamente para ser un animal de compañía.



El Libro cuenta con muchas historias detrás de sus personajes y empresas. ¿Os acordais la escena en la que el “gordo” (seboso y odioso) se reúne con un hombre de incógnito en un restaurante e intenta delatarle? Nadie nos explicó si ese personaje tenía importancia, pero en el libro se cuenta con sumo detalle y consigue aclarar esa escena. (Que, por cierto, en el libro no le delata mientras hablan de sus negocios turbios)

Lewis Dodgson, ingeniero de BioSyn, empresa rival de InGen. Cogen lo ya creado, lo desmenuzan, conocen sus patrones y crean una versión idéntica con su marca.
Dodgson había conseguido alterar una muestra de la rabia para poder ser difundida por aire y en un vuelo a un país Latinoamericano, para ahorrar problemas en la aduana, escondió un pequeño frasco en su equipaje de mano para llevarse una muestra a uno de los laboratorios que la empresa tenía ubicada en el país (no recuerdo cual). Sin embargo lo pillaron, y tal escándalo salió por televisión. ¿Qué hubiera ocurrido si el frasco llega a romperse y contagia a todos a bordo? Pero no pudieron imponerle ninguna pena pues no había cometido ningún delito, sino una imprudencia. Además, los países más desfavorecidos admitían con gusto la instalación de empresas Norteamericanas dado que daban dinero por instalarse, así que muchos gobiernos hacían la vista gorda a muchas imprudencias.



-¡No diga mi nombre!
- ¡Dodgson! ¡Dodgson está aquí! - rie-. A nadie le importa.

BioSyn era empresa rival de InGen dado que se disputaban muchos números en un mercado creciente y de exploración genética en muchos ámbitos, pero solo el de ellos dos era el de productos de consumo.
InGen estaba siendo investigada por actos sospechosos. Primero, el alquiler de una isla pequeña en Costa Rica, sin otra cosa más que una vegetación exuberante. Trafico masivo de mineral ambar, sin valor alguno para su venta ni explotación. Adquisición de superordenadores Cray-XMP.
Todo parecía indicar que InGen se traía algo gordo entre manos.

BioSyn era diestra en el espionaje industrial y habiendo recibido el soplo de Denis Nedry de que en aquel recinto se clonaban dinosaurios, dieron luz verde a una operación de soborno y extracción de muestras.

Es difícil hablar de 140 páginas repletas de explotación genética, misterio y personajes muy bien detallados que, en nada se parecen a los de la película, así que dejaremos algunos detalles para otra entrada. ¿Os parece?

jueves, 21 de junio de 2018

¿Y nos sorprende de que el mundo se vaya a la mierda?


Si un buen día descubres que hagas lo que hagas, los días se tornan angostos cual pasillo claustrofóbico y te dan ganas de vivir a un ritmo más tranquilo, ¡Bienvenido al mundo, Humano! ¡Acabas de despertar!



Puede que tengan razón los teóricos conspiranoicos y vivamos en Matrix, de que exista una realidad tangible más allá de la nuestra y que, ésta que vemos, no es más que un escenario montado para engañarnos de la verdad. Pero tened claro que no estamos conectados a un programa informático, no, ¡Estamos conectados a nuestra ignorancia!
Cada vez que la realidad tangible nos muestra la verdad, preferimos mirar a otro lado, conectarnos y crear un mundo aparte, donde poder inhibir nuestras emociones que nos convierten en desdichados.



No queremos ser responsables porque no estamos preparados para sostener el mundo sobre nuestros hombros, pero no es necesario que exista un titán Atlas cuando hay tanta gente en el mundo. “Solo” es necesario unir nuestras voces.
Tampoco nos atrevemos a imponernos, temiendo ser castigados como lo fue Prometeo por Zeus, por revelarse contra el Olimpo por hacer aquello que creía moralmente justo.

Existe una gran diferencia en hacer lo que crees que está bien y lo que está realmente bien. La primera busca la satisfacción personal, el segundo busca el bienestar entre todos.

Nunca vivirás tranquilo en un mundo que has contribuido a destruir.
Abrazar símbolos y colores, apoyar férreamente las políticas más nocivas solo por sentir subsanado el alma con algo que ni necesitabas.
El vecino, que antes era la persona a la que mutuamente se le deseaba los buenos días, hoy es el “cabrón” de la bandera que cuelga de su balcón. Es el petimetre que responde a un sistema opresor. El simpatizante de tus desgracias.
Ese día, el vecino solo fue a la esquina a comprar el pan y cuando regresó a casa, de sus espaldas colgaron cientos de atributos impuestos por aquel que vio lo que no era: su igual.

De nuestra alma está naciendo un demonio llamado “EGO”, y nunca tuvo tanta presencia en el mundo como hasta ahora. Pensamos en hacer daño y ¡queremos hacerlo! De hecho, ya se hace.

Nos importa bien poco si la puerta del vecino deja de abrirse cada mañana, si reina el dolor entre sus cuatro paredes. Nos importa nuestro Smartphone de 1.200 euros con cámara 4K para grabar las desgracias del mundo y no hacer nada.
Colgar en internet lo que se podría haber evitado y llamar a las personas a vestir colores en sus avatares para otorgarles la falsa sensación de estar contribuyendo a la humanidad.

Pero no es así…

Se reabren los guetos y se alzan nuevas alambradas de espino en campos que albergarán aberraciones hechas de cemento. La gente camina por las calles vistiendo los símbolos que los identifican y que reza que “no eres bienvenido”.



¿Y nos extraña que el mundo se vaya a la mierda?

Qué aquel que comienza a calentar la hoguera sea para invitar al vecino a una barbacoa y no para quemar libros.



lunes, 18 de junio de 2018

Crítica de Jurassic World – El reino caído (Sin Spoilers)


Contentísimo y satisfecho con el producto de J.A. Bayona.




Cuando salí del cine habiendo visto la primera entrega de Jurassic World, mis piernas estaban temblando de emoción por todo lo vivido en la película, ya que consiguió recuperar la esencia del primer “parque jurásico”, película que consiguió que un niño de 7 años lograra maravillarse en un cine, allá por el 1993, al ver dinosaurios que parecían vivos.

Jurassic World lo tenía muy difícil pero a pesar de no ser “Jurassic Park” consiguió enterrar a “El Mundo Perdido” y la infame “Jurassic Park III”. Aunque de gran entretenimiento, ambas películas se encasillaron en ofrecer un producto visual superficial en la que el pilar fundamental del filme giraba entorno a unos personajes huyendo a todo trapo de cualquier dinosaurio carnívoro.



La saga “World” a rescatado al que considero el verdadero protagonista de la obra de Michael Chrichton: la ingeniería genética. Y cualquiera que haya leído el libro de “Jurassic Park” entenderá que tanto el parque temático como los dinosaurios son solo el resultado de una carrera armamentística, una guerra fría por la supremacía en el campo de la genética donde explotar nuevas posibilidades de amasar dinero y donde existe un gran mercado negro con intereses muy oscuros.

¿Acaso miento?
Pues recordad al “gordo” de la primera película con aquel pote de espuma de afeitar trucado para robar muestras genéticas para una empresa rival.
El espionaje industrial siempre ha estado ahí y en el libro cobra muchísimo protagonismo mucho antes de leer los capítulos del parque temático con sus protagonistas dentro pasándolas canutas.




La saga “World” se ha atrevido a ofrecer algo distinto que se aleja de la mecánica viciada de las secuelas de la saga “Park”.

Decir que con la primera entrega de Jurassic World, fue un retorno nostálgico en toda regla a mi infancia, como si yo mismo volviese al mismo lugar años después para revivir las maravillas del parque de atracciones y el terror de que los mecanismos de seguridad del parque fallen en la contención de los animales más peligrosos.

Jurassic World – El Reino Caído, es una secuela muy digna de la primera entrega, mostrando una faceta de los dinosaurios mucho más viva jamás vista en otras entregas. Se les ve socializar, que no ir en simple manada. Algo que seguro, el doctor Grant, hubiera dado un riñón por ver. Se les ha visto pasar miedo y tener comportamientos muy “reales y lógicos”, en definitiva, comportamientos naturales que haría cualquier otro animal de nuestro mundo.



He vuelto a mirar a la gran pantalla con chiribitas en los ojos, así como otras en las que he mencionado a la madre de Bayona, no por decepción, si no porque el filme muestra facetas “muy vivas” de los dinosaurios y logra que sientas emociones a lo largo de la película.

He reído, me he sentido aterrado y casi logro llorar. Si, hubo una escena un poco dura, pero no por ser explicita. Ya la mencionaré en la versión con Spoilers.

Además de que el filme cuenta con muchos guiños a Jurassic World y Jurassic Park, un elemento que me pareció muy acertado fue el de rescatar a un personaje infantil para darle un toque de tensión. Si algo había que alabar a Jurassic Park, eran los niños, que tanto la escena del Tiranosaurio como la de la cocina, hicieron un papel espectacular que, a día de hoy, me parece insuperable.



En “El Reino Caído” conoceremos a una niña que, a priori, no parece tener cierto protagonismo hasta que, poco a poco, nos irá llamando la atención poderosamente. Decir que la actuación de esta joven actriz ha estado muy sobresaliente, quizá no superando a los jóvenes actores de la primera cinta, pero si consigue aleccionar a los que aparecieron en Jurassic World.



Ni que decir tengo que para disfrutar de Jurassic World – El Reino Caído, se debe saber disfrutar de estas películas. Pues está de moda inundar las redes con criticas negativas de una película cuyo género no es del gusto del que la menciona, cuyo ser no sabe ver que el problema reside en él y sus gustos, y no en una obra visual que ha conseguido ofrecer nuevas caras, reinventarse a sí misma y mostrar cosas nuevas donde se creía que ya nada podía surgir de ahí.



viernes, 18 de mayo de 2018

¿Cómo escribir un libro? - Nueva sección



Si has caído aquí es por que, como yo en su día, quisiste escribir o publicar un libro y no encontraste ayuda ni asesoramiento.
Quiero que estas palabras escritas sean tu luz en la oscuridad en este difícil y complejo (pero maravilloso) mundo de la edición y escritura.

¿por qué deberías confiar en mí?

Ni mi nombre ni el título de mis obras te va a dar seguridad de ningún tipo, pues soy un completo desconocido para tí, pero es precisamente por no ser un autor consagrado que puedo serte de gran ayuda, pues he tropezado con las piedras que tu podrás tropezar y de las cuales he aprendido de ellas a base de prueba y error, o dando palos de ciego.
He visto y sigo viendo mucho de este mundillo editorial, así como he aprendido muchas cosas de utilidad y quiero transmitírtelas para evitarte desilusiones que te lleven a abandonar este oficio.

¿A quien va dedicada esta guía?

A todos, desde el que se plantea escribir un libro al que quiere publicarlo y no sabe qué paso puede dar. Arrojar luz sobre las dudas de edición: qué modalidades existen, a qué/quien recurrir previamente,etc.

Por lo tanto, en esta guía tocaremos diversos escenarios en los que puedes sentirte identificado, con la intención de que encuentres esa mano amiga que te saque del apuro.

¡Escritor! ¡No estás solo! ¡Somos muchos aquí fuera y podemos ayudarte!

Índice:

¿Cómo escribir un libro? - El Papel en blanco (parte 1).

¿Cómo escribir un libro? - El Papel en blanco (parte 2).