Razas



Brujas:



Las brujas son una casta de mujeres con el don de poder usar la magia con el fin de hacer el bien común.
Antaño eran humanas, pero el caos de los humanos por destruirse entre sí llevó a los espíritus protectores a crear unos guardianes que les protegiesen. Eligieron a 99 mujeres de corazón puro y les otorgaron la habilidad de usar las herramientas de los espíritus: La magia.

Una bruja tiene apariencia humana y no se distingue a simple vista de una mujer normal y corriente. Pero cuando se las conoce, uno puede distinguir grandes diferencias con respeto a una humana.
Tienen una personalidad muy atractiva y poseen un gran corazón. Aman y cuidan las cosas como si fuesen suyas. Sienten el deber de ayudar a los demás, pero no suelen inmiscuirse en asuntos de los humanos. Son espectadoras del mundo y solo intervienen cuando son requeridas.

Las brujas solo pueden tener hijas, ya que es un rasgo de la casta para garantizar la prosperidad del pueblo.
Una bruja siempre tiene la tutela de su madre desde bien pequeñas. Durante su infancia se les enseña a leer y escribir. Poseen una inteligencia soberbia que les dota facilidad para aprender, con lo que también aprenden matemáticas, historia y filosofía.
Cuando una joven bruja cumple los 8 años comienza su formación como bruja y se les enseña a usar la magia. Esta etapa suele durar otros 8 años, y cuando cumplen 16 se realiza una gran ceremonia que las reconoce como auténticas brujas por el colectivo.
También se les otorga libertad para especializarse en el ámbito mágico que más  le convenga, y dado que cuentan con gran inteligencia y madurez que una humana corriente, ya a los 16 años se les considera mayoría de edad.    

Algunas brujas nacen con algunos dones súper desarrollados de los cinco sentidos e incluso llegan a canalizar la  magia mediante este don. Algunas pueden poseer una  gran voz o una magnifica vista y enlazan los hechizos a sus nuevas habilidades. Cantar y sosegar el alma con  la voz, o ver la maldad a través del iris, son algunos de los ejemplos.

Entre las brujas circulan diversas leyendas, como en los humanos, pero una  de ellas siempre está vigente incluso en la vida cotidiana, y es que cuentan entre ellas que “cuando el verdadero mal regresa, una bruja ha de empuñar una espada”.

Profecía y leyenda que habla de la bruja que sobrepasa a todas las brujas




Humanos:



Son vistos por los espíritus protectores como criaturas delicadas que viven en sociedad.
De entre todos los animales de la creación, los humanos fueron la última labor cometida, otorgándoles una gran diferencia con el resto, y es que fueron dotados con el don de hablar el lenguaje de los espíritus, lo que les brindó inteligencia y sabiduría.   

Los humanos son seres imperfectos y muchas veces caen en desgracia, matándose entre ellos por asuntos triviales.
A pesar de sus debilidades, son inteligentes y saben organizarse tanto para vivir en paz entre ellos como para hacer la guerra.
Sin embargo han conseguido ganarse  el respeto de los siete espíritus protectores, pues tienen un sentido que ellos llaman “espíritu humano”, que no es otro que el deseo de permanecer vigentes en el mundo a costa de todas las maldades y vencer sobre la oscuridad.

Son seres mortales que tienen bien presente la muerte, pero cuando se les llama para combatir a las tinieblas, sus gritos de gloria acongojan al mismo ángel de la muerte que no duda en postrarse ante tanta valentía.

Viven organizados dentro de un sistema piramidal de reyes, nobles y plebeyos. Empero, existe una criatura de carácter bondadoso que se considera ajeno a las decisiones humanas, con lo que parecen mostrarse ante los reyes de manera insolente: las brujas.
Respetan a los reyes, pero no se sienten gobernadas por ellos, ya que para las brujas, sus únicos gobernantes son los siete espíritus protectores.

La gran inteligencia de las brujas ha contribuido en innumerables ocasiones al bienestar de los humanos ejerciendo labores incluso de consejeras reales.


Los humanos cuentan la leyenda de la vez que hubo una gran lucha en la que todas las naciones se unieron para luchar contra un poderoso enemigo, una versión errante de los mismos humanos nacida de entre las sombras, y que a pesar de haber sido exterminada, esperan el día en que resurja para librar la última gran batalla que los llevará a la gloria universal.


La legendaria batalla entre los "Humanos de la luz" y los "Humanos de la oscuridad".




Grímnidos:



Son una casta de nobles guerreros, poseen cierta forma humana pero se consideran descendientes de las grandes aves del pasado.

Viven en las alturas y en las montañas, lejos de la presencia de humanos.
Estas criaturas no son desconocidas en el mundo, pero siempre logran impresionar a quienes se topan con ellos por sus rasgos salvajes.

Viven en una sociedad sin jerarquías. Se compone de tres pilares básicos: el pueblo, el credo y el templo.
Dentro del pueblo se hallan quienes ejercen funciones para la comunidad a cambio de contribuir al bienestar. Sus oficios son parecidos a los de un humano, salvando algunos ejemplos.
En el Credo se encuentran los Grímnidos que ofrecen sus servicios como militares y guerreros a cambio de proteger al pueblo y al templo. Estos son sometidos a una dura disciplina e instrucción, y de adquirir el título de guerreros son condecorados con las plumas blancas, las que tiñen de blanco las plumas de su cabeza y los distingue del populacho.
En el templo quedan los Grímnidos más mayores de la sociedad, cuyo deber es preservar las costumbres y la cultura. Además son quienes educan a los jóvenes en los oficios a desempeñar o a guiarles en el camino del Guerrero.
La mayoría de estos Grímnidos suelen ser Guerreros ya mayores que se han retirado del servicio.

Sus ciudades son llamadas Nidos, y han habitado en la cima del monte Zufer, dentro del templo de la tierra, aunque su Nido más importante es Harpagornia, situado en la sierra que separa Cardora y Teiá.


En las leyendas de los Grímnidos destaca la figura del ilustre Guerrero Grazna, que guió a sus camaradas hacia la victoria en una batalla que parecía perdida. Así como otras más proféticas que dictan que siempre que una bruja necesita ayuda hay un Grímnido a su lado


Cuando las brujas necesitan ayuda reciben apoyo de poderosos aliados





Hadas:



Pequeñas criaturas que habitan en los bosques. Su origen no está del todo claro y no se sabe en qué momento de la creación fueron concebidas.

Son seres afables y pacíficos que viven complacidas en su monotonía.
Su hábitat son los bosques y no pueden abandonarlos o morirían.

Suelen dejarse ver ante la presencia de los niños, los humanos creen que el motivo es que los niños son símbolo de inocencia y no ven en ellos la maldad. La verdad no es tan mística: las hadas tienen pavor de las criaturas grandes, es por ello que solo se dejarían ver ante la presencia de un niño, ya que al ser más pequeño el temor es menor.

No hablan el lenguaje de los humanos pero pueden aprenderlo. De hecho, las hadas no hablan. Emiten tintineos que, según se dice, son provocados por el roce de las alas como medio de comunicación.  

Nacen a través de una flor germinada por una planta y, aunque ya adoptan apariencia de adolescente desde el momento de su nacimiento, atraviesan etapas de niñez y madurez.
Comienzan aprendiendo a volar por otras hadas que cuidan de ellas, y las visten con ropas verdes que simbolizan las hojas del bosque hasta que son capaces de emitir un brillo propio.

Cuando mueren, su cuerpo se seca y se convierte en ceniza que alimenta la tierra, y en ese mismo lugar aparece otra planta con otra flor del que nacerá una nueva hada reencarnada.

Cuenta la leyenda que las hadas pueden optar por una forma humana. Una transformación que se llevaría a cabo solo en caso de existir un gran peligro que afrontar. Se dicen que pueden ser incluso peligrosas ya que, poseen la capacidad de la razón de un humano, la sabiduría de una bruja e, incluso, podrían llegar a ser valientes guerreras como un grímnido.
Tras esta transformación, el hada muere a causa del alto consumo de maná. 












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